lunes, 9 de julio de 2007

Sábados en el Morgana


A solicitud de muchos de nuestros clientes que han encontrado en el Morgana un lugar donde pasarla bien, a partir de este sábado 14 de julio abriremos también los sábados. El horario será de 17:00 a 23:00 horas, con la idea de que vengan a disfrutar la tarde y preparen la noche con una buena cerveza, papitas Balbuena con salsa Valentina, o si lo prefieren con un excelente café o té, acompañado de nuestra repostería fina.
Aquí los esperamos.

7 comentarios:

tona dijo...

sii!! ahí nos vemos el sabado para tomar una cerveza, saludos desde vallarta

Anónimo dijo...

Lalo: convoqué a mi taller para este viernes 20 de julio. Cita a partir de las ocho pm. Calcula asistencia entre ocho y doce. Saludos, Óscar T.

Anónimo dijo...

Excelente. Aquí nos vemos. Gracias.
Eduardo

Ernesto dijo...

Excelente que hayan ampliado el horario a los sábados. En lo personal, pienso que este es uno de los mejores cafés de Guadalajara, cuenta con todo: bello lugar, buena ubicación, atención esmerada y amable, cómodos asientos (las sillas-sillones de la entrada son insuperables, un delicioso café, y unos riquísimos paninis (con una ensalada que tiene un aderezo increíble), mucho arte puesto en sus paredes y mobiliario, en fin. Quisiera uno quedarse todo el día, pero eso no es posible. ¡Saludos a Eduardo, Myriam, y a las dos bellas chicas que atienden el morgana! Pronto nos veremos nuevamente por allá. Es una promesa.

Anónimo dijo...

Gracias Ernesto, nos vemos pronto por aquí.

Eduardo

Anónimo dijo...

Para mi uno de los mejor espressos de la ciudad, pruebenlos¡¡¡¡

Ernest & Co. dijo...

Día tras dia, los vapores del café salen del espresso recién preparado por manos expertas que saben sacar el sabor escondido de esos granos crecidos en el estado de veracruz. Sabor que despierta las papilas a primera hora de la mañana, calidez que reconforta en la última hora de la tarde. La taza que es cómplice de secretos que se dicen en voz baja, en las mesas de madera. Lámpara multicolor que ilumina sonrisas de paseantes que entran a este recinto habitado por la diosa del café. Ser invisible que abraza a todos los que laboran y comparten en el Morgana.